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miércoles, 2 de marzo de 2016

¿En verdad creen que Leonardo DiCaprio es mejor actor que Eddie Redmayne?


J. Ignacio Mancilla*



La entrega 88 de los Oscares tuvo de todo, como en botica. Lo primero a resaltar es la parodia, durante toda la ceremonia, de la exclusión de los negros; cosa que, la verdad, lo hubieran hecho mejor “Los Polivoces”.

Pero, en fin, nada es perfecto en esta vida.

Al final de cuentas, algo que valdría la pena analizar con más calma es la “repartición democrática” de los Oscares (ja, ja, ja) y que, finalmente, por razones más de política y de “justicia” (entrecomillo el término), la Academia haya concedido en darle el Oscar al mejor actor a Leonardo DiCaprio, por su papel en El Renacido (The Revenant, Alejandro González Iñárritu, 2015).


Fotograma de The Revenant, tomado de Telegraph


Suele ser extraño, por decir lo menos, la forma en cómo la Academia de Ciencias y Artes entrega los tan codiciados reconocimientos.

Muchas veces dejan muy mal sabor de boca, y fue lo que pasó esta ocasión.

Por lo menos a mí, y no es que hable en general de la capacidad histriónica de DiCaprio y de Redmayne; sino que, en concreto, la Academia tuvo dos actuaciones específicas para poder decidir, acertadamente, y no lo hizo.

La competencia real era entre lo protagonizado por Eddie Redmayne en La Chica danesa (The Danish Girl, Tom Hooper, 2015) y lo actuado por Leonardo DiCaprio en El Renacido (The Revenant), y optó por ceder ante sus propias injusticias, dejando de lado, en cierta medida, el tema de la actuación.

Desde mi muy particular punto de vista, Eddie Redmayne se lleva de calle, actoralmente, a Leonardo DiCaprio, en lo que respecta a lo mostrado por ambos y en sus respectivas películas, que fueron las consideradas para adjudicar el preciado Oscar a la mejor actuación masculina.


Fotograma de The Danish Girl, tomado de NBC New York


En el caso del primero estamos ante una actuación más que fina, excelsa, siempre mesurada y bastante diferenciada cuando hace de hombre y cuando hace de mujer.

Sin tantos aspavientos, logra imbuirse en el personaje femenino, marcando todo el tiempo, corporalmente y gestualmente, su cambio de ser.




En el caso del segundo, sí, hizo un gran esfuerzo físico, pero, ¿ese será el mejor criterio para poder distinguir una buena actuación de una excelente?




Me temo que no, independientemente de que la famosa Academia diga lo contrario; para mí, Redmayne debió haber ganado el Oscar a la mejor actuación; solamente espero que en un futuro no se lo entreguen por el proceder “injusto” de la propia Academia y dejen de lado, en esa ocasión, si su nivel histriónico es merecedor de recibir la distinción.

Ya lo veremos en las próximas entregas de los Oscares, la 89 y la 90.

Otra cosa que no puedo dejar de mencionar es que, al parecer, el espectáculo se reduce a vender, lo que sea, con tal de vender; como sucedió en la propia ceremonia de premiación.

¡Qué pena!

¿Y el cine como expresión artística e histriónica?

Creo que al respecto esta entrega dejó mucho que desear, pero no es la primera vez ni será la única que ocurrirá lo que ya es histórico en el proceder a la Academia.

 
  

  *J. Ignacio Mancilla


[Ateo, lector apasionado, 
militante de izquierda (casi solitario).
Lacaniano por convicción
y miembro activo de Intempestivas,
Revista de Filosofía y Cultura.]











     
  

viernes, 5 de febrero de 2016

The Revenant (Un renacido con 12 nominaciones al Oscar)

Inés M. Michel* 




 [Con la colaboración especial de David A. Becerra]





Fotograma de The revenant



[Este texto se publicó originalmente en el blog PlasmArte Ideas, se comparte aquí con ligeras modificaciones]

El nuevo trabajo del galardonado director mexicano Alejandro G. Iñárritu, quien produce y dirige este filme, la sexta producción de su carrera, se titula The Revenant, pero a estas alturas ya todo mundo lo sabe.

El guion, adaptado de la novela de Michael Punke, fue escrito por Iñárritu y Mark L. Smith. La cinta es protagonizada por Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Will Poulter y Domhnall Gleeson. 

Esta producción ya se perfila como la gran protagonista de los premios Oscar y de ganar en la categoría de Mejor Película, y/o Mejor Director, sería la segunda ocasión para el realizador, con el extra de que sería consecutiva, ya que el año pasado los obtuvo por Birdman or The Unexpected Virtue of Ignorance, en México Birdman o la inesperada virtud de la ignorancia, que aún ignoramos porque causó tanta sensación. 

El director mexicano ha avanzado a pasos agigantados en los reinos de la crítica y sus bonos en la meca del cine siguen a la alza. Amores Perros (2000), su opera prima y única película propiamente mexicana, ha quedado como un bonito recuerdo de sus andanzas en su tierra natal, después de ella le siguieron, 21 grams (21 gramos), de 2003, que obtuvo excelentes críticas, Babel (2006) y Biutiful (2010), que forman una especie de trilogía. 

The Revenant, ha gustado mucho a la crítica, la principal consumidora de las producciones de Iñárritu. En los Golden Globes, ganó el premio a Mejor Película de Drama y a Mejor Director; y en los Oscar está también nominada a Mejor Película y Dirección además de otras 10 categorías más.

Así que suman 12 las estatuillas a las que aspira esta producción que nos ha dejado con sentimientos encontrados. Por un lado, el trabajo de Emmanuel Lubezki (1964), también mexicano, que ha grabado ya su nombre en la historia del cine, es una clase magistral de fotografía. Hecha con luz natural, lo que de hecho retrasó varios meses la agenda de la producción, (problema también acentuado por la decisión de Iñárritu de grabar cada secuencia en orden cronológico), la experiencia visual es recomendable e impactante. 

El pero, como en su momento lo dijimos con Birdman, lo ponemos en la historia en su conjunto, pues no propone nada nuevo ni tampoco creemos que logre algo espectacular, (y no es cualquier pero). Las escenas de duelo, así como la narración completa, se quedan en un nivel muy básico, incluso repetitivo, pues el tema principal, la venganza, mezclada con la supervivencia y resistencia de un personaje que "lo puede todo", ya ha sido explorado y con mejor resultado narrativamente hablando; aunque no son referencias directas a la película, estas son algunas otras producciones que guardan similitudes con la de Iñárritu: Por unos dólares más (Per qualche dollaro in piú, Sergio Leone, 1965, Italia), donde uno de los protagonistas busca al asesino de su hermana; Érase una vez en el Oeste (C'era una volta il West, Sergio Leone, 1968, Italia), obra maestra donde un joven Charles Bronson interpreta a "Armónica", pistolero que busca vengar la muerte de su padre a manos de un terrible bandolero,  Dead Man (Jim Jamusch, 1995, EU), película  más parecida a un especie de sueño donde el protagonista huye al asesinar en defensa propia al hijo de un acaudalado hombre y en su camino se encuentra con un indio que le ayuda en su recorrido entre la vida y la muerte; Duelo de asesinos (Seraphim Falls, David von Ancken, 2006, EU), dos hombres enfrentados por la guerra civil que lo han perdido todo y uno busca arrebatarle al otro lo único que le queda, la vida.

Podríamos citar también varias películas de la filmografía del director Clint Eastwood que usan elementos similares, y que son muy superiores en el sentido que decíamos atrás. Incluso Kill Bill, -1 y 2- (Quentin Tarantino, EU), homenaje al western e historia sobre una chica interpretada magníficamente por Uma Thurman que sufre en grado altísimo de violencia y tortura, también logra un mejor resultado cinematográfico.

Pasando a la cuestión interpretativa, ¿es la actuación de DiCaprio superior a otras de su carrera? Es algo que podría debatirse, aunque nuevamente el mérito lo encontramos en otro lado que no necesariamente va ligado al nivel de la interpretación, y es que se ha llevado este actor y figura prominente de Hollywood, una experiencia realmente infernal (un "infierno viviente" también para el equipo, según lo ha contado el crew, por muchas cuestiones, entre ellas, las que se mencionaron más arriba), donde el reto físico fue desmedido, exigiéndole lo que ningún otro papel le había exigido hasta el momento.


Por último, honestamente les decimos que no eran necesarios los 156 minutos de duración, las horas se suman en muchas secuencias alargadas sin razón de peso, repetitivas, que van delineando a una especie de superhéroe, que aunque basado en una historia real, (sabemos que en el camino de la adaptación, el producto final se puede distanciar un mundo de los hechos narrados originalmente), termina por no convencer del todo. 

Nos uniremos a la alegría de Lubezki si se lleva a casa este tercer Oscar (después de ocho nominaciones y dos premios conseguidos), y consideramos su nominación más que merecida, sin embargo con el resto de las categorías les invitamos a tomarlas con mesura (incluso si resulta ganadora), porque si bien es necesario y reconfortante ver triunfar a los mexicanos en el extranjero, no debemos olvidar a las producciones que sí son mexicanas en su conjunto, esta no lo es (el propio Alejandro lo mencionó en diversas ocasiones con Birdman, mismo caso), y en comparativa, a pesar de la espectacularidad de premiaciones comos las de la Academia, podemos encontrar mejores películas en otros sitios que quizá no tengan tanto renombre. Disfruten la temporada de premios si son seguidores, y si no, pueden acudir al cine a disfrutar de una experiencia cinematográfica interesante.







*La Otra I  [Con la colaboración especial de David A. Becerra]
 [atea, vegana, feminista,
lectora irredenta
a la espera del apocalipsis zombi
que dará sentido a mi existencia]

Twitter: @inesmmichel