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martes, 5 de junio de 2018

Decálogo político, social y humano en pro de de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) - Republicación




Decálogo político, social y humano en pro de de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue la primera entrada de este año, quizás fue un tanto prematura; y dado todas las pasiones que ha despertado, en favor y en contra, hemos decidido, por esta única vez, republicar un texto, pues lo consideramos pertinente. Dicha republicación no sustituye el texto que tendría que haberse publicado hoy, ya veremos la manera de resolverlo. Por lo pronto, va y esperamos la comprensión de lectoras y lectores. 


Atentamente, J. Ignacio Mancilla.





1.- Es más que patente que las elecciones presidenciales del 2018 no resolverán los problemas de fondo de México, sobre todo considerando el desastre en el que dejará al país (social, económica, política y humanamente) la administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018).



Póster de Dekalog I (K. Kieslowski).


2.- No obstante ello, es más que indispensable tomar una posición clara con respecto a dicho proceso electoral, pues lo que se juega de manera inmediata y mediata es de suma importancia para la Nación toda.



Fotograma de Dekalog II (K. Kieslowski, 1988).


3.- Desde esta perspectiva, nos enfrentamos, en términos muy generales en la situación presente, solamente ante 4 alternativas posibles; esto desde la mera lógica del voto:

a) La del continuismo priísta, representada, esto sino ocurre algún tipo de contingencia política imprevista hasta ahora (a inicios del 2018), por el candidato oficial José Antonio Meade (nacido en 1969); quien ha ocupado altos puestos tanto en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) como en el de Enrique Peña Nieto. Y ha sido, en parte,  responsable de muchas de las cosas que hoy ocurre y no obstante ello ahora pretende la silla presidencial.

b) La de Por México al Frente, una especie de engendro ideológico conservador entre la derecha y la izquierda, cuyo candidato más probable será Ricardo Anaya (nacido en 1979), expresidente del Partido de Acción Nacional (PAN); otra forma del continuismo PRIANREDISTA establecido de facto a partir de la firma del Pacto por México, signado, precisamente, en el presente sexenio. Para mal de todas y todos. Los únicos beneficiados fueron las élites del poder económico y de los partidos políticos, tan distantes del pueblo todo.

c) La del o de la candidata supuestamente independiente, que serían, lo más seguro, Jaime Rodríguez Calderón (nacido en 1957) y gobernador actual del Estado de Nuevo León, cargo al que llegó como independiente y Margarita Zavala (nacida en 1967), esposa de Felipe Calderón y que nunca se ha deslindado de los crímenes de lesa humanidad cometidos por su cónyuge en su calidad de presidente y que ahora, por su cuenta, aspira a ser la primera presidenta. ¿Para qué?, nos preguntamos, ¿para continuar con (PAN con) lo mismo?

d) Por último, está la opción de Andrés Manuel López Obrador (nacido en 1953) y que compite por tercera ocasión; al que le han robado el triunfo en las elecciones de 2006 y en las del 2012, de manera por demás descarada. Si no nos equivocamos, esta candidatura es la única opción real y diferente (hasta cierto punto), lo que no significa necesariamente una alternativa radical al régimen. Más bien se trataría de una especie de reencauzamiento de la historia nacional en tiempos de plena globalización. Lo que genera muchas dudas sobre la manera en que realmente gobernará si es que se le reconoce, en esta tercera vez, su probable triunfo y, sobre todo, si somos capaces de defenderlo. Aquí se abren todas las incógnitas posibles. ¿Qué haremos?




Fotograma de Dekalog III (K. Kieslowski, 1988).


4.- Ante este panorama, la única opción sufragista e institucional que se nos presenta en términos reales a todas y todos los mexicanos es la de Andrés Manuel López Obrador (AMLO); cosa que de ninguna manera podemos asumir y menos proponer de forma acrítica, antes bien, ahora es más que indispensable un posicionamiento político claro de por qué, en todo caso, se llamaría a votar por él y a movilizarse en caso de un nuevo fraude. Exigiéndole un mínimo de cosas, en lo social, en lo económico, en lo político y en lo humanístico al propio AMLO si es el ganador y se logra su reconocimiento. Al respecto puede verse la carta abierta que le escribió Javier Sicilia en el Proceso del 31 de diciembre de 2017.


Fotograma de Dekalog IV (K. Kieslowski, 1988).

5.- Esta coyuntura plebiscitaria, que se da en medio de una de las más agudas crisis política, social y económica, además de humana (insistimos), tiene que impulsar un reacomodo de las izquierdas y de las fuerzas progresistas todas, más allá del oportunismo, para así poder redefinir las condiciones del futuro inmediato, mediato y lejano de nuestro país en el contexto internacional de grandes reacomodos mundiales. No podemos aislarnos del mundo, pero tampoco podemos someternos, como se ha hecho en los últimos 30 años al neoliberalismo más rapaz, salvaje e inhumano que hoy impera.



Fotograma de Dekalog V (K. Kieslowski, 1988).


6.- Cosa que, pensamos, no puede hacerse sin un balance crítico de la opción que ha presentado el Concejo Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a través de su candidata María de Jesús Patricio Martínez (nacida en 1963), mejor conocida simplemente como Marichuy. Se supone que como una alternativa real al mero juego electoral/institucional del sistema. Pero, nos preguntamos, ¿ha fungido realmente la candidata del CNI/EZLN como una opción de aglutinación del malestar social que atraviesa todo el país? Pensamos que no y mucho se debe al distanciamiento político e ideológico entre los zapatistas y los perredistas (desde los tiempos de AMLO) y toda la izquierda partidaria; incluyendo a MORENA. He aquí, pues, la verdadera necesidad de una reflexión crítica, en tanto dicha alternativa es por la que no pocos están apostando, pero tendrá pocos efectos en la composición del mapa político institucional del México actual, pues su llamado es por una lucha a largo plazo, pero, ¿existe el largo aliento sin el corto? Con toda la importancia que  ha tenido el EZLN en el México actual, su presencia se ha ido diluyendo y dejó de ser el gran atrayente que fue algún día; sin importar toda la pertinencia de sus planteamientos hechos desde el largo plazo.



Fotograma de Dekalog VI (K. Kieslowski, 1988).


7.- Todo lo anterior no puede hacerse sin dejar en claro la situación que guarda nuestro país desde lo económico, lo social, lo político; pero también desde la catástrofe humana que hemos vivido desde la guerra de facto impulsada por Felipe Calderón y que prolongó Enrique Peña Nieto y que, ahora, se pretende legalizar mediante la Ley de Seguridad Interior recientemente aprobada. ¿Cómo previsión ante el descontento social ante un nuevo robo electoral? He aquí, pensamos, la cuestión de fondo. Es sobre este nuevo escenario que tendremos que actuar con suma inteligencia y prestancia.



Fotograma de Dekalog VII (K. Kieslowski, 1988).

8.- ¿Cuál es la condición que guarda la nación, cuando prácticamente ha concluido la administración de Enrique Peña Nieto y de la que José Antonio Meade pretende ser la mera continuación, llamándole, no sabemos si inocente o cínicamente, la opción del “progreso” contra la del “abismo”, representada, según él y el sistema todo, por Andrés Manuel López Obrador? Mero chantaje ideológico y político ante una población asqueada por la grilla politiquera y, además, con un país llevado al abismo precisamente por el que ahora se nos presenta como nuestro salvador (¿Negan travestido, pero con su inseparable bate, “Lucille”?).



Fotograma de Dekalog VIII (K. Kieslowski, 1990).

9.- Aparte de la profunda crisis económica y política; además de social y humana, de ninguna manera podemos olvidar los más de 200 mil muertos y más de 30 mil desparecidos y los miles y miles de desplazados; todo ello como el corolario de una administración altamente corrupta e incapaz de resolver, vía la política y las instituciones los graves problemas nacionales que hoy nos agobian. ¿Acaso no son necesarias reformas profundas, como las emprendidas en los tiempos de Benito Juárez y no como las recientes, llamadas estructurales, y que han llevado al país, precisamente, al desastre actual?



Fotograma de Dekalog IX (K. Kieslowski, 1988).

10.- Por todo lo anterior, este decálogo político y social no quiere ser otra cosa que un llamado a la movilización electoral, pero también política; y por supuesto que también social y humana, para posibilitar no solamente el triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador sino, sobre todo, hacer que se le reconozca, para, a partir de ahí, no sin un distancia crítica necesaria (volvemos a insistir en ello), poder emprender, entre todas y  todos los mexicanos de abajo y de en medio, un camino de justicia social, con paz y democracia y con un desarrollo igualitario; sin dejar de considerar la libertad, el techo, la tierra, la salud, el pan, la educación, el trabajo, la independencia y la dignidad. En suma los famosos once puntos del EZLN. Pensamos que esto es factible si todas y todos nos lo proponemos. ¿Acaso es imposible conjuntar la lucha de  largo plazo con la electoral? ¿Son acaso irreconciliables estos dos proyectos?

Esta es la razón de fondo del presente decálogo político y social en pro de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). ¿Qué otro candidato hará posible esto? Por supuesto que esto no se hará sin la presión social y política organizada. Pero sinceramente así lo consideramos, faltas tú, sin ti este esfuerzo no dará los frutos anhelados. ¿Estás dispuesto a ello? Pensamos que nos ha llegado la hora de organizarnos de manera eficiente e inteligente y no permitir más atropellos en ninguno de los rubros que priístas, con  la complicidad de muchos perredistas y por supuesto los panistas, nos han sumido en los últimos tiempos: la economía, la justicia, la democracia, los valores humanos, la dignidad, la salud, la educación, el trabajo, la paz, el hogar, la calle y un largo cúmulos de  etcéteras que no podemos, ya, dejar de lado. Ya no podemos aplazar las soluciones que los tiempos actuales nos exigen.

¿Están AMLO y el EZLN dispuestos a ello?

¿Lo estamos nosotras y  nosotros? ¿Te sumas?

Sin ti no lo lograremos. Tenemos que estar todas y todos.



Fotograma de Dekalog X (K. Kieslowski, 1988).



P. D.


No solamente es México sino la humanidad toda la que está en juego, como muy bien las y los zapatistas nos lo han mostrado con creces; de ahí que haya fuerzas e intereses que quieren impedir la conjunción de los dos proyectos que aquí hemos definido sucintamente. Mal haríamos en seguir perpetuando ese su juego.





*J. Ignacio Mancilla.

[Ateo, lector apasionado, 
militante de izquierda (casi solitario).
Lacaniano por convicción
y miembro activo de Intempestivas,
Revista de Filosofía y Cultura.]









   



martes, 17 de octubre de 2017

30/35 años después… Blade Runner 2049




J. Ignacio Mancilla*



¿Todavía habrá vida humana dentro de 32 años? ¿Sobrevivirá la humanidad a sus estupideces? No lo sé; lo seguro es que un servidor ya no estará en este mundo, sin embargo partiré de esas, aparentemente, absurdas cuestiones para escribir sobre la reciente secuela Blade Runner 2049, “inspirada” en la película clásica y ya de culto de Ridley Scott, Blade Runner 2019, estrenada hace 35 años, en junio de 1982.

Cuando la estaba viendo, no podía dejar de pensar y compararla, era inevitable, con la primera versión, creo superior, en muchos sentidos, menos técnicamente. En 32 años la técnica de los efectos especiales realmente se ha sofisticado.




Rachael. Fotograma Blade Runner (1982).


En lo que sí gana la reciente versión es en la extensión de su tiempo; mientras la primera dura un poco menos de dos horas, 117 minutos exactamente, la segunda alcanza los 163 minutos, casi las tres horas.

Asunto que por minutos se sintió, más allá de la voluntad de uno; fue el cuerpo el que manifestó su descontento por un alargamiento que se sentía, por momentos, innecesario. Esto contra el hecho de que uno no se cansa de ver la primera versión. La verdad no sé cuántas veces la he visto.
En fin…

Pero vayamos al filme; técnicamente y fotográficamente logra transportarnos a una atmósfera visual casi irrespirable, muy postmoderna, donde el desecho de cosas es impresionante, haciéndonos pensar bajo su ritmo y modo, sobre el valor de la vida no creada (como in instrumento más) sino engendrada; “milagro” se le llama en la propia película. También en este punto la tensión cinematográfica lograda en la primera película es superior; sobre todo en la escena final, la de la confrontación entre Deckard (Harrison Ford) y Roy (Rutger Hauer), el replicante “asesino de su creador (padre)”, porque éste, finalmente, no pudo darle más “tiempo de vida”. Peculiar parricidio que mata no al que engendra sino al que crea. ¿Un remedo del asesinato de Dios?

En este punto la segunda entrega tiene lo suyo, en particular cuando el viejo Deckard le dice al oficial K, a esas alturas también nombrado Joe, con relación a su salvación para que éste pueda ver a su hija, “¿por qué?”; y “¿quién soy yo para ti?”.

La música es de Hans Zimmer, un claro homenaje a Vangelis, el creador de la banda sonora de la primera versión, memorable, pues, en más de algún sentido.

Los personajes ahora son, aparte de Rick Deckard (Harrison Ford), Gaff (Edward James) y Rachael (Sean Young), que reaparecen, aunque esta última mediante imagen generada por ordenador: Oficial K/Joe (Ryan Gosling), el policía cazador de replicantes (sucesor de Deckard), Joi (Ana de Armas), Luv (Sylvia Hoeks), la casi implacable mujer replicante, el Teniente Joshi (Robin Wrigth), Mariette (Mackenzie Davis), Doctora Ana Stelline (Carla Juri), la creadora de los recuerdos de los replicantes, Mr. Cotton (Lennie James), Sapper Morton (Dave Bautista), Niander Wallace, el fabricante de Cyborgs y sus ojos diabólicos, que crea pero no procrea (Jared Leto), Coco (David Dastmalchian), (Doc Badger) Barkhad Abdi y (Freysa) Hiam Abbass.



Fotograma Blade Runner (1982).


Insisto, la película se siente larga hasta la llegada del clímax, que es la confrontación entre Joe y Deckard, que se cierra, como ya se dijo, con el salvamento de Deckard por Joe y la muerte de este último por una causa humana, es decir justa.

Y, a estas alturas, ¿cómo podríamos denominar la relación de Joe con Deckard?; en la mítica narración, que él mismo se cree, ocupa el lugar de hijo y su comportamiento encuadra en ese lugar; incluyendo su sacrificio.

Es una posible lectura, no sin ciertas las ambigüedades que la propia narración cinematográfica nos marca.

¿Es por ello que Joe se deja golpear por Deckard y que todavía más, al final muere como resultado de su pelea con Luv por salvarlo? Evocando, así, el tema de qué tan humano puede ser un cyborg. Ya estamos, a estas alturas, casi en el cierre de la larga historia fílmica.

En este punto también hay su distancia entre el canto a la vida de la primera versión y lo que aquí, en Blade Runner 2049 se logra, cinematográficamente. No solo en cuanto a imágenes, sino también en cuanto al diálogo mismo; de hecho el monólogo de Roy, después narrado por Deckard (estoy hablando de Blade Runner 2019), alcanza una belleza y profundidad de lo más memorable en la historia del cine.

Mucho valor y mucha confianza se necesita para atreverse, como lo hizo Denis Villeneuve (conocedor del oficio y de ninguna manera mal cineasta) a filmar la secuela de lo que hoy ya es una película de culto; el resultado de ninguna manera es despreciable, solamente que no logró, esto desde mi perspectiva, el grado de excelsitud que en 1982 pudo alcanzar Ridley Scott con la primera versión de Blade Runner, aún a pesar de no contar con tantos recursos técnicos. Pero el cine, como ningún arte, no se puede reducir a mera expresión técnica, como cualquiera puede constatarlo.



Póster de Blade Runner 2049 (2017).


He aquí el verdadero problema, el de la creación, reto que habrá que enfrentar en cualquier ámbito artístico. En especial en el cine. Así, no todos alcanzan a expresarse de manera tal que ganen, sus productos, ese lugar de películas entrañables que siguen marcando todo una época y hasta la definen, ello incluso contra todos los adelantos técnicos por inventarse.

Pero la secuela tiene asegurado un mínimo de éxito, sobre todo cuando su creador avaló el actual proyecto del que también es su productor. Cosas del cine en tanto industria del entretenimiento.



*J. Ignacio Mancilla

[Ateo, lector apasionado, 
militante de izquierda (casi solitario).
Lacaniano por convicción
y miembro activo de Intempestivas,
Revista de Filosofía y Cultura.]